Piden a Nahle devolver verificación vehicular a SEDEMA

Xalapa, Veracruz a 13 de abril de 2026,. Concesionarios del programa de verificación vehicular en Veracruz solicitaron la intervención de la gobernadora Norma Rocío Nahle García para que el control del sistema regrese a la Secretaría de Medio Ambiente (SEDEMA), al señalar que actualmente más del 70 por ciento del parque vehicular no cumple con esta obligación.

Los prestadores del servicio consideraron que la decisión de trasladar la operación del programa a la Secretaría de Finanzas fue errónea, ya que afirman ha provocado una caída significativa en los niveles de verificación, afectando tanto la recaudación como la calidad del aire.

“Creemos que el cambio fue un error. Las normas oficiales mexicanas establecen que las secretarías de medio ambiente estatales deben llevar el control de estos programas”, señalaron.

Baja participación y pérdidas millonarias.

De acuerdo con los inconformes, actualmente solo entre el 25 y 30 por ciento de los vehículos en Veracruz cumplen con la verificación, muy por debajo de lo esperado.

Indicaron que, con un parque vehicular estimado en al menos dos millones de unidades, el estado debería alcanzar niveles cercanos al 65 por ciento en este periodo, lo que representaría ingresos aproximados de hasta 250 millones de pesos.

Incluso, señalaron que de cumplirse la totalidad del programa, la recaudación semestral podría superar los 400 millones de pesos, por lo que advirtieron pérdidas millonarias debido a la baja participación.

Falta de incentivos y supervisión.

Los concesionarios acusaron que la Secretaría de Finanzas no ha implementado estrategias efectivas para incentivar a los automovilistas a cumplir con la verificación, ni ha difundido adecuadamente el programa.

Asimismo, señalaron que tampoco existe presión por parte de autoridades de tránsito para sancionar a quienes incumplen, lo que ha derivado en un rezago importante.

“Si el 30 por ciento verifica, ¿por qué no lo hace el otro 70 por ciento? No puede haber ciudadanos de primera y de segunda”, expresaron.

Añadieron que los vehículos más antiguos, que son los que más contaminan, son precisamente los que menos cumplen con esta obligación.

Crisis en centros de verificación.

Los concesionarios señalaron que la situación también ha impactado económicamente a los centros de verificación, los cuales enfrentan incrementos constantes en costos operativos como renta, servicios, salarios, impuestos, seguros y calibraciones.

A esto se suma dijeron que este año no se autorizó el incremento en tarifas, e incluso se redujo su margen de ganancia, lo que ha complicado la viabilidad del sector.

“Nos bajaron la ganancia sin tomarnos en cuenta, cuando en otros estados no ocurre eso”, acusaron.

Proponen esquema mixto.

Como solución, plantearon que la operación del programa regrese a SEDEMA, mientras que la recaudación continúe bajo control de la Secretaría de Finanzas, con el fin de mejorar la eficiencia sin afectar los ingresos públicos.

Finalmente, hicieron un llamado a la gobernadora para atender la situación y permitir que el programa sea operado conforme a lo establecido en la normatividad ambiental.

“Queremos ayudar, no confrontar. Somos gente de trabajo que busca mejorar el cumplimiento ambiental y apoyar al estado”, concluyeron.