Padres exigen equidad en custodias y denuncian obstáculos para convivir con sus hijos.

Xalapa, Veracruz a 24 de abril de 2026.- Padres de familia se sumaron a la manifestación “Soy papá, no soy criminal”, con el objetivo de visibilizar lo que consideran una desigualdad en los procesos legales de custodia y convivencia tras separaciones o divorcios, así como las dificultades que enfrentan para mantener una relación con sus hijos.

Durante la movilización, Francisco Javier González Villagómez, uno de los participantes, señaló que las recientes disposiciones legales han derivado, en su opinión, en resoluciones que limitan la convivencia de los padres con sus hijos, lo que aseguró afecta directamente el desarrollo emocional de los menores.

Explicó que en muchos casos, tras procesos de divorcio o juicios de paternidad, algunos padres quedan impedidos de ver a sus hijos durante largos periodos, lo que genera afectaciones tanto para los menores como para ambas partes. 

“No siempre somos los malos de la película. Queremos que se tome en cuenta también la situación de los padres que buscan convivir con sus hijos”, expresó.

Los manifestantes insistieron en que su demanda no es una confrontación entre hombres y mujeres, sino un llamado a que las decisiones judiciales prioricen el bienestar de los menores, garantizando la presencia de ambas figuras parentales, aun cuando exista una separación.

Asimismo, denunciaron presuntas prácticas que consideran injustas dentro de los procesos legales, como la presentación de acusaciones que, aunque eventualmente pueden desestimarse, derivan en largos periodos sin contacto entre padres e hijos debido a protocolos de protección.

González Villagómez relató que, en algunos casos, las convivencias se limitan a lapsos mínimos en centros especializados, lo que dificulta la construcción de vínculos afectivos. “Hay padres que solo pueden ver a sus hijos una hora al mes, lo cual no permite una convivencia real”, afirmó.

Por su parte, Enrique Reyes compartió su experiencia personal, señalando que dejó de ver a su hijo cuando este tenía 14 años, luego de desacuerdos relacionados con la pensión alimenticia. Actualmente, su hijo está por cumplir la mayoría de edad.

“En este punto, continuar un proceso legal ya no tiene mucho sentido, porque él está por decidir si quiere verme o no”, comentó. 

Añadió que durante años enfrentó obstáculos para localizarlo y mantener contacto, situación que atribuyó a lo que describió como obstrucción parental.

Los participantes coincidieron en que, aunque reconocen el rezago histórico en materia de derechos de las mujeres, consideran necesario avanzar hacia un trato equitativo en los juzgados familiares, donde afirman las decisiones deberían centrarse en el interés superior de la niñez.

Finalmente, hicieron un llamado a las autoridades judiciales para que se sancionen los casos en los que se impida la convivencia con alguno de los padres sin justificación, y se garantice el derecho de los menores a mantener una relación con ambos progenitores.