Flor de Nochebuena veracruzana con gran demanda en el mercado regional



Hylcia Trujano
Emiliano Zapata, Veracruz a 4 de Diciembre de 2017.- En Estanzuela, desde junio, Jorge Salas Pineda y sus jornaleros plantaron alrededor de 6 mil quinientas Nochebuenas en distintas variantes como la blanca, rosa, naranja, jaspeada, rehilete y la más tradicional en las fiestas navideñas: la roja.
En los últimos años, esta zona se ha consolidado como la principal productora en el mercado en cuanto a flor de ornato.
Sin embargo, el 90 por ciento de la flor de temporada es comercializada en la misma región a partir del pasado 15 de noviembre.
“La nochebuena se cultiva en muchos tamaños de contenedores, desde miniaturas en macetas de 2 pulgadas hasta tamaños en contenedores de 200 litros o mayores donde las plantas pueden alcanzar 2 metros o más de altura, aunque el tamaño más común y comercial es la Nochebuena en maceta de 6 pulgadas o 15 centímetros de diámetro con una altura promedio de 40 centímetros”.
En entrevista, dijo que los estados de Morelos y México son líderes en este tipo de producción.
Indicó que si bien la inversión no es sustanciosa tampoco reditúa ‘atractivas’ ganancias, ya que el periodo de venta es reducido.
“Para quienes nos dedicamos a la producción de Nochebuenas hemos visto una favorable alternativa para la obtención de recursos económicos, ya que, la cosecha del café en esta región cada vez es menor por el bajo costo en que se comercializa”.
Asimismo, explicó, que esta flor es sólo de invierno y aunque sólo se vende por no más de seis semanas, su demanda es alta hasta mediados de diciembre.
“En Estanzuela, además de Jalacingo es donde hay más productores. En Veracruz somos pocos, pero sin duda Estanzuela es la región con el mayor número de productores, el mercado es local básicamente, hemos visto en la producción de ornamentales una alternativa del café”.
El precio por mayoreo a los revendedores va de los 15 hasta a 50 pesos; cada comerciante establece los precios de reventa de acuerdo a su demanda.
“Los precios no han cambiado mucho, se ha mantenido por años entre los 15 y 50 pesos a nuestros compradores, las de tamaño medio ellos las revenden casi al doble, por lo que definitivamente sí es un gran negocio, aunque, repito, sólo por una temporada breve”.
Finalmente, Salas Pineda, señaló, que para el 20 de diciembre su vivero se observa completamente vacío, en los días siguientes habrá de ‘curarse’ para que a principios de año se planten otras especies.