En este periodo de adviento previo a la Navidad la Iglesia católica llama a su grey a la reconciliación y el perdón




Hylcia Trujano
Xalapa, Veracruz a 13 de Diciembre de 2017.- El real sentido de la Navidad es recordar el nacimiento de Jesús, de ahí la importancia de la unidad familiar, la reconciliación con el prójimo y el fortalecimiento de la fe, expresó, el Vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, José Manuel Suazo Reyes.
Reconoció que estas fechas son de fiesta para los creyentes en todo el mundo, sin embargo, en la vida moderna estos festejos están descontextualizados.
“No debemos olvidar que lo que celebramos es el nacimiento de Jesús, la Navidad como concepto social, porque está presente en todos los sentidos, hasta en el trabajo hay vacaciones, se recibe un aguinaldo, las familias viajan y se encuentran, pues hay que aprovechar este momento para promover la reconciliación y la armonía”.
En ese sentido, el presbítero de la Iglesia María Auxiliadora instó a la reflexión para disfrutar de esta época olvidando los malos momentos y perdonando al prójimo.
Dijo que hay que despertar conciencias para que quienes estén alejados de Dios, se acerquen y reconsideren acciones que tengan el sólo objetivo la reconciliación.
“Buscando siempre ser mejores personas, y que todo ese ambiente que se observa externamente de música, luces, regalos, debemos interiorizarlo, todo esto es muy emotivo pero no debemos perder de vista su autenticidad”.
Y es que Suazo Reyes, enfatizó, que hay quienes entre el bullicio de la fiesta hacen de lado el verdadero sentido de la Navidad, sin recordar al menos una oración y dar gracias por las bendiciones recibidas a lo largo del año.
Por lo anterior, indicó, “Se corre el riesgo de que con tanto ruido, con tanta fiesta y con tanta oferta externa uno pueda perder el sentido auténtico de estas fiestas, ese es el peligro, pero también tenemos la fortuna de que, en este caso, la Iglesia católica nos da un tiempo de preparación y nos está llamando a recordar que es lo más importante”.
Finalmente, recordó, que en este periodo de adviento la Iglesia Católica prepara a sus feligreses fortaleciéndolos desde el interior y llamándolos a vivir en la gracia de Dios.