De atractivo turístico a foco de infección: Vecinos exigen retiro de los «Árboles del Amor» en Los Lagos

Fotos: TVN VERACRUZ/

Xalapa, Veracruz a 28 de febrero de 2026.- . – Lo que en 2013 nació como un símbolo para los enamorados y un punto obligado para los turistas en la capital veracruzana, hoy representa un riesgo sanitario y ambiental. Vecinos de la zona de Los Lagos han alzado la voz para solicitar a las autoridades municipales el retiro o la intervención inmediata de los llamados «Árboles del Amor», tras el abandono de las Autoridades Municipales de administraciones pasadas que nunca voltearon a ver este problema.

Ubicados estratégicamente en el Puente Atenas, cerca del Paseo de Los Lagos y el Parque Infantil Murillo Vidal, estas estructuras metálicas muestran un avanzado estado de deterioro tras 13 años de exposición a la humedad característica de Xalapa.

Un peligro de metal y óxido

Durante un recorrido por la zona, se pudo constatar que las estructuras presentan varillas rotas y oxidadas que sobresalen de la forma original, convirtiéndose en un riesgo físico para los transeúntes y niños que juegan en las cercanías. Sin embargo, la preocupación mayor no es solo estética o de seguridad física, sino química.

«Como atractivo visual ya no funciona. Está en muy mal estado y las autoridades deberían quitarlos para que no sigan contaminando el agua de Los Lagos», comentó Alejandra, una paseante frecuente de la zona.

El impacto ambiental: Un «cóctel» de metales pesados

La acumulación de cientos de candados expuestos a la intemperie ha generado una reacción química constante. Expertos señalan que al degradarse, estos objetos liberan:

  • Óxidos férricos: El característico «óxido rojo» que se desprende de los candados de hierro.
  • Zinc y Zamak: Metales que, al filtrarse al ecosistema acuático de Los Lagos, resultan perjudiciales para la fauna y flora local.
  • Cobre: Proveniente de los candados de latón, considerado un metal pesado que contamina el suelo.
  • Residuos químicos: Los aceites y grasas lubricantes de las cerraduras que, al mezclarse con la lluvia, se filtran directamente al subsuelo.

El llamado ciudadano

Para los habitantes de la zona, el romanticismo ha quedado atrás. Ximena, otra ciudadana consultada, sugiere que se debe evolucionar: «Deberían buscar una forma más atractiva y ecológica. Cuando llueve, el óxido corre y la contaminación aumenta. Es hora de quitarlos y crear otra opción para los enamorados que no dañe el ambiente».

Hasta el momento, las autoridades ambientales y de servicios municipales no han emitido una postura oficial sobre si se realizará una restauración de las piezas o si se procederá al retiro definitivo de las toneladas de metal oxidado que hoy empañan el paisaje del Paseo de Los Lagos.