Claudia Sheinbaum, primera presidenta




Ciudad de México a 1 de octubre de 2024.- México vive este martes un día histórico sin que el adjetivo resulte exagerado. La banda presidencial se ha colocado sobre un vestido marfil con bordados, el de Claudia Sheinbaum Pardo, la primera mujer que alcanza la máxima dignidad del país tras 200 años de República y después de que 65 hombres, generales y civiles, la precedieran.
Más de 35 millones de mexicanos celebran que la persona a quien votaron el 2 de junio toma el bastón de mando para empezar a gobernar. Pero no es un cambio de sexenio cualquiera. La economía, la seguridad, la salud y la educación han quedado relegadas para ofrecer una sola lectura de este primero de octubre en clave feminista. Siete décadas ya desde que las mexicanas consiguieron el derecho a votar y ser votadas, hoy el adjetivo histórico está en boca de todos. Los tres poderes, Legislativo, Ejecutivo y Judicial, han estado encabezados por mujeres. “No solo puede ser diferente, tiene que ser mejor, de otro modo no tendría sentido la lucha de tantas mujeres”, ha dicho María Guadalupe Murguía Gutiérrez, jefa de la bancada del PAN, el principal partido de la oposición. Los propios no cabían en sí de gozo.