Baja evaluación ciudadana a alcaldes salientes en Veracruz

Xalapa, Veracruz a 5 de febrero de 2026.- Luis Santoyo Domínguez, director de la firma Santoyo y Asociados, dio a conocer los resultados de un estudio de opinión pública sobre la evaluación ciudadana de las administraciones municipales que concluyeron su periodo 2022-2025 en Veracruz, el cual arrojó calificaciones bajas en términos generales y colocó a la inseguridad como la principal problemática heredada a los nuevos gobiernos locales.
Durante la presentación, Santoyo Domínguez explicó que el estudio se realizó en los municipios más grandes y poblados del estado, con el objetivo de abarcar a una parte representativa de la población veracruzana, ya que hacerlo en los 212 municipios resultaría inviable.
Señaló que estas ciudades no solo son clave para el desarrollo local, sino también para el crecimiento del estado y del país.
Detalló que la metodología utilizada fue un muestreo aleatorio estratificado, con entre 500 y 800 encuestas por municipio, dependiendo del tamaño de su población.
A los ciudadanos se les pidió calificar, en una escala del 1 al 10, el desempeño de la administración municipal saliente, así como identificar las principales problemáticas que dejaron pendientes para las nuevas autoridades.
El director de Santoyo y Asociados indicó que, aunque algunos alcaldes y sus equipos obtuvieron mejores niveles de aprobación que otros, en términos generales los resultados no fueron sobresalientes. En el caso de Xalapa, dijo, la evaluación no fue alta, pero tampoco se ubicó entre las peores. En contraste, destacó que Córdoba fue uno de los municipios peor evaluados, especialmente al compararse con Orizaba, que ha mantenido un desarrollo constante en años recientes.
Santoyo Domínguez afirmó que esta medición es una de las más bajas que ha registrado a lo largo de su experiencia en estudios demoscópicos, lo que atribuyó, en gran medida, al perfil de los candidatos que postulan los partidos políticos y a la falta de capacidad de algunos alcaldes para rodearse de funcionarios con experiencia y conocimientos técnicos.
Añadió que, en muchos casos, los presidentes municipales prefirieron integrar a amigos o personas sin el perfil adecuado, lo que derivó en administraciones ineficientes.
A esta situación, dijo, se suma el factor de la corrupción o el uso indebido de los recursos públicos, lo que agrava aún más el desempeño gubernamental y limita el desarrollo municipal, particularmente en la generación de empleo y la mejora de servicios.
Respecto a las problemáticas heredadas, señaló que la inseguridad es la principal preocupación ciudadana en los municipios evaluados. Subrayó que los nuevos gobiernos municipales deben tomar este dato como base para la elaboración de sus planes municipales de desarrollo y evitar decisiones improvisadas. Aunque reconoció que erradicar la inseguridad es una tarea compleja, consideró indispensable que los ayuntamientos diseñen estrategias coordinadas con las policías estatales y federales, ya que los cuerpos municipales son los más cercanos a la población y conocen las zonas de mayor incidencia delictiva.
En otro tema, al ser cuestionado sobre los señalamientos de daños patrimoniales y observaciones financieras en los municipios, Santoyo Domínguez afirmó que muchos alcaldes actúan como si administraran recursos propios y no públicos, lo que refleja prácticas de incompetencia o corrupción.
Indicó que es necesario fortalecer los mecanismos de evaluación ciudadana y que el Congreso del Estado, a través de la Comisión de Vigilancia, impulse revisiones más profundas sobre la percepción y el desempeño real de los gobiernos municipales.
Finalmente, sostuvo que la opinión de la ciudadanía debe ser un eje central para evaluar a los presidentes municipales y sus equipos, ya que son los habitantes quienes viven de manera directa las consecuencias de una buena o mala administración.