Regreso a clases reactiva ventas, pero familias enfrentan una nueva cuesta de agosto: Coparmex.

Xalapa, Veracruz a 12 de agosto de 2026.- El regreso a clases representa un ligero alivio para algunos sectores comerciales, principalmente papelerías y establecimientos dedicados a la venta de útiles y artículos escolares; sin embargo, para las familias representa una presión adicional sobre sus finanzas, en un contexto de bajo crecimiento económico y menor generación de empleos formales.
Así lo señaló Arturo Blanco Hernández, presidente de Coparmex Xalapa, quien reconoció que el inicio del ciclo escolar genera un incremento en las ventas de determinados giros, aunque consideró que la llamada “cuesta de agosto” representa un reto importante para los padres de familia.
Explicó que ante el incremento en los gastos escolares, muchas familias han optado por reutilizar útiles, uniformes y otros materiales del ciclo anterior con el propósito de reducir el impacto económico.
“Muchas familias lo que hacen justamente es tratar de ver qué les sirve del año pasado a sus hijos, llámese útiles, uniformes”, comentó.
Blanco Hernández agregó que a estos gastos se suman, en algunos casos, aportaciones o cuotas relacionadas con organizaciones de padres de familia, lo que incrementa las necesidades económicas durante esta temporada.
Aunque reconoció que algunas familias recurren al endeudamiento para poder cubrir los gastos escolares, confió en que la presión económica no sea tan elevada y que puedan afrontar estos compromisos sin afectar severamente sus finanzas.
Respecto a la reutilización de útiles escolares, el dirigente empresarial señaló que sí se observa una reducción en la compra de algunos productos, aunque hasta el momento no representa una afectación significativa para los comercios.
“Sí se ve una menor compra de útiles por esta reutilización de la que hablan. Eventualmente, pero no es algo que impacte significativamente en nosotros”, puntualizó.
Empresas enfrentan un panorama complicado.
El presidente de Coparmex Xalapa advirtió que para las empresas locales el panorama económico continúa siendo complejo, particularmente al acercarse la segunda mitad del año.
Señaló que las compañías apenas han dejado atrás los compromisos derivados del reparto de utilidades y ahora deben comenzar a planear los gastos que enfrentarán durante el cierre del año, entre ellos el pago de aguinaldos y demás prestaciones establecidas por la ley.
Ante este escenario, indicó que muchas empresas comienzan desde los meses posteriores al reparto de utilidades a realizar una planeación financiera para garantizar el cumplimiento de sus obligaciones de fin de año.
“Muchos lo empezamos a hacer desde el primer momento, justo después del reparto de utilidades, empezar a planear cómo va a estar el cierre del año”, explicó.
Blanco Hernández reconoció que las expectativas económicas no son particularmente alentadoras, debido a que el país mantiene un crecimiento muy bajo y persisten factores internos y externos que afectan a las empresas y al mercado laboral.
Uno de los principales focos de preocupación, dijo, es la disminución en la creación de empleos formales, situación que no es exclusiva de Veracruz, sino que responde a las condiciones económicas que prevalecen a nivel nacional.
Explicó que la contracción del mercado representa un obstáculo para las empresas que buscan ampliar sus plantillas laborales, lo que termina debilitando la generación de nuevos empleos formales.
“Está contraído el mercado y eso debilita la generación de empleos formales”, afirmó.
Sobre la relación comercial entre México y Estados Unidos y las condiciones del T-MEC, Blanco Hernández consideró que uno de los principales efectos para las empresas es la incertidumbre que genera el proceso de revisión del acuerdo comercial.
Explicó que el tratado mantiene las condiciones comerciales pactadas, pero el hecho de que no se haya prolongado por los 16 años inicialmente contemplados y esté sujeto a revisión genera incertidumbre entre los inversionistas.
Aunque las circunstancias comerciales se mantienen, sostuvo que esta incertidumbre puede desalentar nuevas inversiones, lo que representa uno de los principales riesgos para la actividad económica.
“Lo que genera es incertidumbre y eso desalienta la inversión”, advirtió.
El empresario llamó a mantener cautela ante el panorama económico de los próximos meses y confió en que pueda registrarse una reactivación que permita fortalecer las ventas, la inversión y, principalmente, la generación de empleos formales.