Equifonía alerta por 7,444 nacimientos en niñas de 10 a 14 años en 2025.

Xalapa, Veracruz a 4 de marzo de 2026.- “Que protejan a las niñas y que las sostengan cuando han sido vulneradas en sus derechos. Dejemos las redes fuertes para que las niñas sean libres. Protejamos a las niñas. Yo sí te creo 8M”, fue el llamado de Karina Soto Zarasas, integrante de Equifonía, Asociación Civil, al presentar cifras preliminares sobre embarazo infantil y violencia sexual en México y Veracruz.

En conferencia de prensa, la activista detalló que, de acuerdo con datos preliminares de la Dirección General de Información en Salud —publicados el 16 de febrero y correspondientes al periodo enero-diciembre de 2025—, en México se registraron 7,444 nacimientos en niñas de entre 10 y 14 años.

En este contexto, Veracruz ocupa el cuarto lugar nacional con 472 casos, solo por debajo de Chiapas, Estado de México y Puebla.

Sotosarazas subrayó que se trata de cifras preliminares, ya que la base de datos continúa actualizándose por parte de la Secretaría de Salud y será hasta abril cuando se cuente con los datos definitivos.

Lesiones por violencia sexual: 93% de víctimas son niñas.

En cuanto a lesiones por violencia sexual atendidas en el sector salud durante 2025, se reportaron 3,503 casos en niñas y niños de 10 a 14 años, de los cuales 93% corresponden a niñas y 7% a niños.

En este rubro, Veracruz se ubicó en el tercer lugar nacional con 325 casos, después del Estado de México (539) y Jalisco (420).

Para Equifonía, el embarazo infantil es una consecuencia directa de la violencia sexual. “Lo que estamos observando es que la violencia persiste. El embarazo en niñas no puede analizarse de forma aislada; es resultado de agresiones sexuales que continúan ocurriendo”, enfatizó la activista.

Municipios con mayor número de casos.

En Veracruz, aunque el fenómeno se presenta en la mayoría de los municipios, los que concentran más nacimientos en niñas de 10 a 14 años durante 2025 son:

San Andrés Tuxtla: 25 casos

La Perla: 14 casos

Camerino Z. Mendoza, Soledad Atzompa y Veracruz: 11 casos cada uno.

Coscomatepec y Xalapa: 10 casos.

Las Choapas, Jalacingo y Tres Valles: 9 casos.

Respecto a variaciones entre municipios —como el caso de Xalapa, que aparentemente descendió en la lista—, la organización señaló que es necesario esperar a las cifras definitivas antes de afirmar una disminución real.

Fallas en la coordinación institucional.

Equifonía advirtió que persisten retos en la coordinación entre la Secretaría de Salud y la Fiscalía General del Estado. De acuerdo con la Norma 046, cuando una niña es atendida por lesiones derivadas de violencia sexual, el sector salud debe dar aviso inmediato a la Fiscalía; y, si se presenta una denuncia, la Fiscalía debe notificar al sector salud para garantizar servicios médicos, incluida la anticoncepción de emergencia o, en su caso, la interrupción voluntaria del embarazo.

La organización denunció rezagos en carpetas de investigación, órdenes de aprehensión que no se han ejecutado y presiones a familias para aceptar procedimientos de juicio abreviado, lo que —advirtieron— puede beneficiar al agresor en casos de pederastia.

Asimismo, señalaron que la Fiscalía no ha proporcionado información desagregada sobre cuántas carpetas se han iniciado por este delito, lo que dificulta conocer el panorama real y dar seguimiento a los casos.

Llamado a fortalecer la vigilancia municipal.

Las activistas insistieron en que no solo la Fiscalía y el sector salud deben intervenir, sino también las Procuradurías Municipales de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes y los registros civiles, a fin de dar aviso y acompañamiento cuando se detecte un nacimiento de una niña que es hija de otra menor de edad.

Recordaron que, en la mayoría de los casos, los llamados “padres” son hombres mayores de edad, lo que configura el delito de pederastia. “No se puede permitir que por fallas institucionales estas niñas sean obligadas a ser madres”, concluyeron.

Equifonía reiteró su exigencia de protección integral, acceso a la justicia y garantía de derechos para las niñas víctimas de violencia sexual, en el marco del 8 de marzo.