¡CAOS EN ORIZABA! Maestros cierran calles: La UPAV se cae a pedazos

​¡Indignante! Mientras las autoridades se lavan las manos, cientos de docentes claman justicia tras meses de trabajar «por amor al arte» en medio de un bloqueo que desquició a la ciudad.

Nota: Luis Barradas/ Fotos: Redes sociales

​Orizaba, Veracruz a 31 de enero de 2026.- ¡Explotó la bomba en las Altas Montañas! La mañana de este sábado, lo que debía ser una jornada educativa se convirtió en un escenario de guerra social. Cientos de asesores, maestros y directivos de la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV) abandonaron las aulas para tomar las calles, dejando a la institución al borde del colapso total.

​¡TRABAJAN GRATIS! LA CRUEL REALIDAD

​Con los rostros desencajados por la desesperación, los manifestantes denunciaron una situación inhumana: ¡Llevan desde abril de 2025 sin ver un solo peso! Son tres cuatrimestres de promesas rotas y estómagos vacíos.

​»¡Ya no podemos más! Hemos cumplido con dar clases, calificar y administrar, pero a nuestras familias no se les alimenta con ‘gracias'», gritó uno de los afectados mientras bloqueaban el paso en la Oriente 6.

​CIFRAS DEL DESASTRE

​La magnitud del abandono es escalofriante. El «jineteo» de sueldos afecta a:

  • ​200 asesores solidarios que viven en la incertidumbre.
  • ​20 centros de licenciatura paralizados.
  • ​25 planteles de bachillerato que penden de un hilo.

​CIUDAD SECUESTRADA POR LA INEPTITUD

​El bloqueo no solo dejó a miles de alumnos sin clases, sino que desquició por completo el tráfico de Orizaba. Automovilistas enfurecidos y rutas alternas saturadas fueron el saldo de una protesta que, según los maestros, es el único lenguaje que entienden las autoridades sordas de la UPAV.

​Hasta el cierre de esta edición, el silencio de la Rectoría es sepulcral. No hay dinero, no hay acuerdos y, lo peor de todo, no hay piedad para quienes forman el futuro de Veracruz.

​¡ADVERTENCIA! Los docentes amenazan con medidas más radicales. Si no hay paga, el próximo paso podría paralizar a toda la región. ¿Quién detendrá esta injusticia o seguirán dejando que la educación muera de hambre?