La UGOCP advierte crisis estructural del campo mexicano por falta de estrategia productiva

Xalapa, Veracruz a 27 de enero de 2026.- A un año de la actual administración federal, el dirigente nacional de la Unión General Obrera, Campesina y Popular (UGOCP), Luis Gómez Garay, advirtió que el campo mexicano atraviesa una profunda crisis estructural, derivada de la falta de una estrategia de desarrollo productivo y del aumento sostenido en las importaciones agroalimentarias.

En entrevista, el líder campesino señaló que la continuidad que ha tenido el sector rural en los últimos años ha sido una continuidad en la regresión, con una caída constante en los niveles de producción de las distintas ramas del campo, situación que impacta directamente en las condiciones de vida de las comunidades rurales.

“Durante al menos los últimos 40 años, pero de manera más marcada en el sexenio anterior y lo que va del actual, el campo ha ido perdiendo capacidad productiva, mientras se incrementan de manera alarmante las importaciones de alimentos”, expresó.

Gómez Garay calificó como contradictorio el discurso oficial sobre la soberanía alimentaria, al señalar que productos básicos como el maíz registran un incremento superior al 20 por ciento en importaciones, mientras que en el caso del arroz, México depende del exterior en casi 85 por ciento del consumo nacional. 

Añadió que el país se ha convertido en uno de los principales importadores de leche a nivel mundial.

El dirigente sostuvo que el gobierno federal ha optado por paliativos contra la pobreza, en lugar de impulsar programas orientados al desarrollo productivo de las comunidades, lo cual —dijo— es la única vía para sacar adelante a los productores y combatir de fondo la marginación rural.

Endeudamiento y recortes al campo

Asimismo, advirtió que el endeudamiento federal, que aseguró se ha duplicado respecto a la deuda heredada del sexenio de Enrique Peña Nieto, ha provocado un aumento significativo en el pago de intereses, lo que a su vez obliga a realizar recortes presupuestales en dependencias y programas estratégicos.

Como ejemplo, mencionó que instancias como la Procuraduría Agraria y el Registro Agrario Nacional enfrentan serias limitaciones operativas, al no contar con recursos suficientes incluso para el pago de oficinas, lo que compromete la atención a los productores.

Aunque reconoció que el presupuesto destinado al campo aparenta ser elevado, afirmó que la mayor parte se destina a subsidios al consumo, sin vinculación con la producción, lo que limita su impacto en la reactivación del sector.

Abandono de parcelas y violencia

Gómez Garay alertó que actualmente existen alrededor de dos millones de hectáreas sin sembrar, debido a la falta de apoyos, al aumento del rentismo de parcelas y al desincentivo que enfrentan las familias campesinas para trabajar la tierra.

A ello se suma —dijo— el impacto de la delincuencia organizada, que impone cuotas a sectores productivos del campo, encareciendo los costos y agravando la crisis.

Finalmente, el dirigente de la UGOCEP sostuvo que, de mantenerse estas condiciones, la situación del campo no solo no mejorará, sino que podría agravarse, al no existir una política integral que atienda de manera estructural los problemas productivos, financieros y de seguridad que enfrenta el sector rural en el país.