Persisten el abandono y la marginación de los pueblos originarios en Veracruz: Juan Hernández Ramírez.

Xalapa, Veracruz a 8 de enero de 2026.- La atención a los pueblos originarios en Veracruz continúa siendo insuficiente y marcada por el abandono histórico, denunció Juan Hernández Ramírez, poeta náhuatl y originario de la comunidad de Colatlán, en el municipio de Ixhuatlán de Madero, quien señaló que, pese a los cambios de gobierno, las condiciones de marginación no han mostrado mejoras sustanciales.

Hernández Ramírez, hablante de la lengua náhuatl y con 41 años de servicio en la educación indígena, afirmó que las comunidades indígenas siguen siendo vistas como “zonas de refugio”, lo que ha propiciado desatención institucional y olvido sistemático. 

Indicó que esta situación se ha agravado recientemente en regiones afectadas por fuertes lluvias y avalanchas de agua, donde no ha existido un acercamiento efectivo de las autoridades para atender a las comunidades damnificadas.

El también exdocente subrayó que en Veracruz existen diversas culturas originarias, entre ellas la náhuatl, otomí y tepehua, las cuales continúan enfrentando rezagos en materia de educación, cultura y desarrollo social. 

Aseguró que, aunque hubo grandes expectativas con las recientes administraciones, estas “han dejado mucho que desear” en cuanto a políticas públicas dirigidas a los pueblos indígenas.

En el ámbito educativo, Hernández Ramírez criticó la visión reducida que limita la educación indígena únicamente a infraestructura, cuando —dijo— se requieren planes y programas propios, que integren los saberes y conocimientos ancestrales de los pueblos originarios, además del Plan Nacional de Educación. 

Recalcó que las comunidades indígenas poseen un amplio conocimiento sobre la conservación de los ecosistemas, la observación de la naturaleza y la preservación del entorno, saberes que no han sido debidamente valorados ni incorporados en las políticas educativas y ambientales.

Asimismo, lamentó que los apoyos gubernamentales destinados a las comunidades indígenas sean escasos y se concentren principalmente en zonas urbanas, donde persisten prácticas de corrupción y simulación en la representación social. 

“Es difícil la vida que llevan los pueblos originarios”, expresó, al señalar que la marginación sigue siendo una constante.

El poeta náhuatl también puntualizó que la cultura indígena no debe reducirse a expresiones aisladas como las artesanías o el fandango, sino que abarca un universo mucho más amplio de valores, rituales, lenguas y formas de vida. En este sentido, consideró que Veracruz cuenta con una riqueza cultural extraordinaria, pero carece de los apoyos necesarios para su preservación y difusión.

Finalmente, Juan Hernández Ramírez reiteró su llamado a las autoridades para que exista una verdadera inclusión de los pueblos originarios en los programas gubernamentales y se reconozca su papel fundamental en la identidad cultural, educativa y ambiental del estado.