Reforma histórica en San Andrés Tuxtla para llevar recursos al pueblo

Por Giovanna Carbonell Domínguez/

San Andrés Tuxtla, Veracruz a 19 de febrero de 2026.- En un panorama político donde la renovación es clave para el progreso, el alcalde de San Andrés Tuxtla, Rafael Fararoni Magaña, emerge como un ejemplo de liderazgo juvenil. Con pocos meses en el cargo, impulsó y aprobó en Cabildo un recorte drástico en los sueldos de regidores, síndicos y directores de área, reduciéndolos de más de 58 mil pesos mensuales a 21 mil.

La medida alinea al municipio con la política de austeridad de la Cuarta Transformación, promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum y la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle. Con ello, prioriza una gestión cercana a la ciudadanía y el uso eficiente de los recursos para impulsar su plan municipal.

 Lo que distingue a Fararoni es su juventud acompañada de madurez política. Como un político de una nueva generación, concibe la administración pública como un vínculo directo con la ciudadanía. Escucha a la población en asambleas y recorridos comunitarios para atender problemáticas como el desabasto de agua y la infraestructura rural. El recorte salarial libera recursos para invertir en obra pública, salud y educación, redirigiendo el presupuesto hacia proyectos que impacten de forma directa en la vida diaria, con eficiencia y transparencia.

 Además, la iniciativa refuerza su congruencia con Morena y con la visión nacional de austeridad. En un municipio con riqueza natural y desafíos sociales, este enfoque busca fortalecer la confianza ciudadana y asegurar que los recursos públicos se destinen al bien común. Fararoni sostiene que estas acciones promueven la transparencia y ponen el presupuesto al servicio de la gente.

 En conclusión, el recorte salarial encabezado por Rafael Fararoni marca el inicio de una etapa de gobierno más accesible y enfocado en resultados. Su estilo cercano y su apuesta por la eficiencia administrativa proyectan a San Andrés Tuxtla como referente local de la política de austeridad, donde los recursos públicos se orientan al desarrollo social.